Café para dos

La razón principal por la que comencé a interesarme por el café fue por su aspecto federador. Yo pienso que la gente reunida alrededor de una taza de café puede lograr maravillas. Eso suena un poco extraño cuando lo leo en voz alta, pero de verdad creo que el café es una excusa perfecta para reunirse a conversar, a pensar, a cambiar el mundo con ideas nuevas.

Hace unos días leí este artículo en TheKitchn, titulado “In defense of simple coffee brewing”. Estoy de acuerdo con los autores en muchas ideas, porque pienso que preparar o “colar” buen café en casa es una manera de obligarse a tomarse una pausa y pensar un poco en la inmortalidad del cangrejo, en un mundo donde nos dicen constantemente que tenemos que ir más rápido, tener más, lograr conformarnos más a los estándares del mundo… y uno ni sabe bien cuales son, así que se defiende como puede y busca modelos en cualquier sitio.

Por más que me guste el café, no creo que sea lo único que nos permita lograr momentos de ese tipo. Soy de opinión de que hay una cantidad infinita de formas de compartir sueños o de acordarse uno de que los tiene. Para mí, colar un café de una manera sencilla, bonita y que me recuerde que de la simplicidad salen muchas cosas con virtudes, es una manera de asegurarme de que hay instantes que se pueden hacer sin máquinas y que está bien que algo tome más de 30 segundos. Mejor todavía si esos más-de-treinta-segundos son compartidos con alguien.

Café para dos en una mañana de enero
Café para dos en una mañana de domingo

Tostado 101

Así como hay una molienda para cada método, hay un tostado ideal para cada método. El nivel de tostado de cada café es decido por el tostador en función de las características que quiera resaltar.

La forma más común de describir el nivel tostado de un café es hablando del color de los granos tostados. Se habla de muy claro hasta negro. Otra forma de describirlo es usando expresiones consagradas en el mundo del café como “Full city”, “American roast” o “French roast”. Estas expresiones indican un color aproximado en la cabeza del tostador, pero no están estandarizadas. Los tostadores especializados utilizan un aparato para medir la humedad del grano y eso le permite tener una idea más precisa del grado de tostado.

Estudiando las características de estos dos tostados para el mismo orígen de café

 

La preferencia en el nivel de tostado es bastante personal, pero la tendencia en el mundo de los cafés finos es a favorecer los tostados más claros o intermedios puesto que estos permiten degustar mejor las características del grano. En el caso de los tostados muy oscuros, es posible que ya no se perciba el sabor del grano sino que lo se perciba sean características del tueste.

En líneas generales, podemos decir que:

  • A medida que un café se tuesta más oscuro, los sabores y perfumes de origen se pierden y los granos toman sabores del tostado (piensen en un pan tostado, por ejemplo)
  • Los tuestes intermedios tienen mayor cuerpo que los muy claros o muy oscuros
  • Los tuestes más claros tienen mayor acidez
  • Los granos con tueste claro son secos mientras que los granos con tueste más oscuro tendrán aceite en su superficie.

Diferencia de color entre un tostado claro y un tostado oscuro

Podemos decir que típicamente un tueste ligero será más adecuado para un café filtrado y que un tueste más oscuro será más adecuado para un método como la greca.

En la próxima entrada sobre el tostado, vamos a abordar cada tipo de tostado en detalle, hablando de temperaturas, nombres y características.

Reconocer aromas en el café

Además de conservar los elementos beneficiosos del café, la frescura del mismo permite conservar sus aromas y su sabor único. Si uno hace la prueba de oler una muestra de café recién molido y una muestra de cualquier café comprado ya empacado y molido en un supermercado, se puede dar cuenta de que una de ellas tiene un olor distintivo, diferente, mientras que la otra no huele a gran cosa.

Me van a leer mucho hablando de la frescura, pero es que es crucial para poder apreciar los aromas de un café.

Los aromas del café son fruto de condiciones ambientales del lugar donde se siembre y de la biodiversidad que exista cerca. En el caso de un cafeto sembrado junto a un árbol de cacao, el café resultante de ese árbol tendrá notas de chocolate. De la misma manera, un café sembrado junto a un árbol de caucho, tendrá notas de goma de lápiz.

Teniendo todo esto en cuenta los invito a hacer un juego para familiarizarse con la presencia de aromas distintos en el café. La idea es poder darse cuenta de que cada café tiene algo único en su aroma. Les voy a presentar la forma adecuada de hacerlo y después una forma usando lo que aparezca.

Juego de aromas (forma adecuada)

Materiales:

– de 2 a  4 tazas de porcelana o vidrio. Pueden ser tazones o pozuelos;
– de  2 o 4 cafés frescos. Para ello pueden comprarlos en algún establecimiento donde se tueste café fresco;
– Etiquetas o papel con cinta adhesiva;
– Lápiz, lapicero o marcador;
– Rueda de sabores y aromas. La pueden imprimir de aquí.
– Papel para escribir notas.

1. Preparen las tazas, pegando una etiqueta o poniendo un papel debajo con una letra para cada una.
2. Identifiquen cada café con una letra.
3. Muelan unos 30 gramos de cada uno y póngalo en la taza correspondiente.
4. Luego, muevan las tazas hasta que no sepan cuál era cuál.
5. Tengan su rueda de sabores y aromas cerca, apaguen el celular (es difícil concentrarse con el Whatsapp vibrando) y huelan cada muestra.
6. Traten de identificar un aroma, perfume o recuerdo que esa muestra les evoque y escríbanlo en la hoja. La respuesta puede ser “abuela” como “chocolate”. No hay respuesta correcta ni equivocada.
7. Lean cada respuesta para ver cuales diferencias y similitudes encontraron.

Identificando los aromas de cada café usando café fresco.
Identificando los aromas de cada café usando café fresco.

Juego de aromas (usando lo que aparezca)

En esta versión vamos a usar cafés comprados ya molidos en el supermercado. Les advierto que este juego es mucho más difícil y frustrante, porque el café viejo ya ha perdido casi todos su aromas.

Materiales:

– de 2 a  4 tazas de porcelana o vidrio. Pueden ser tazones o pozuelos también;
– de  2 o 4 cafés molido
– Etiquetas o papel con cinta adhesiva;
– Lápiz, lapicero o marcador;
– Rueda de sabores y aromas. La pueden imprimir de aquí.
– Papel para escribir notas.

1. Preparen las tazas, pegando una etiqueta o poniendo un papel debajo con una letra para cada una.
2. Identifiquen cada café con una letra.
3. Pesen unos 30 gramos de cada uno y póngalo en la taza correspondiente.
4. Luego, muevan las tazas hasta que no sepan cuál era cuál.
5. Tengan su rueda de sabores y aromas cerca, apaguen el celular (es difícil concentrarse con el Whatsapp vibrando) y huelan cada muestra.
6. Traten de identificar un aroma, perfume o recuerdo que esa muestra les evoque y escríbanlo en la hoja. La respuesta puede ser “abuela” como “chocolate”. No hay respuesta correcta ni equivocada.
7. Lean cada respuesta para ver cuales diferencias y similitudes encontraron.

¡Cuéntenme cómo les fue!