A propósito del café de especialidad

Hace unos días la Gente de la Isla tuvo el honor de aparecer en este artículo de The Coffee Compass como los primeros tostadores de café de especialidad de República Dominicana.

Quiero aprovechar esa buena noticia para filosofar un poco sobre el café de especialidad. Este tipo de café surge al principio de los años 2000 y se trata de un movimiento que sale de las rutas de distribución y de fijación de precios de los cafés corrientes y busca privilegiar la calidad, el contacto directo con los productores y la excelencia en la adecuación del trinomio grano-tostado-extracción.  Se prefieren los tostados claros y la acidez sobre la amargura en taza. Se trata de una rama del mundo del café en la que se trabaja con los cafés de más alta calidad en el mundo. Se busca trabajar con productores específicos para asegurar la calidad en la taza.

La primera razón por la que comenzamos a interesarnos por el café fue por su aspecto comunitario. Luego, empezamos a entender cómo en el mundo del café existe una cadena que, trabajada con justicia, permite alimentar la tierra y a miles de familias. Pienso que la gente reunida alrededor de una taza de café puede lograr maravillas. Eso suena un poco extraño leído en voz alta, pero de verdad creo que el café es una excusa perfecta para reunirse a conversar, a pensar, a cambiar el mundo con ideas nuevas.

Preparar o “colar” buen café es una tarea de una simplicidad o de una complejidad impresionante, según el nivel de compromiso con la tarea que tenga la persona que lo prepara. Un barista pone a prueba todos sus conocimientos técnicos y su nivel de conocimiento del público al que sirve con cada taza. El entusiasta que lo prepara en casa se somete a la presión de servir a sus invitados, al placer de recibir amigos en casa o al deber de poder despertarse. El café de especialidad es, en fin, una expresión de la voluntad de servir el mejor café posible, dejando el rastro más justo posible de la plantación a la taza.

dominican espresso

Sobre los maridajes con café

¡Hola! Aprovecho esta entrada para saludar a quienes tenían mucho sin leerme. El blog ha estado siendo víctima de una agenda que lo maltrata.

Hoy voy a aprovechar la introducción que hace este artículo hermoso de Bocatips para tratar un poco el tema del maridaje con café.

Comenzaré diciendo que pueden haber diferentes objetivos en un maridaje. A veces lo que se busca es sorprender y otras veces lo que se busca es resaltar la complementariedad entre los sabores de los elementos utilizados. Cuando se degusta un café se toman en cuenta 5 aspectos organolépticos principales:

– Acidez
– Dulzura
– Cuerpo
– Postgusto
– Notas de aroma y sabor

Si la finalidad del maridaje es mostrar complementariedad entre los alimentos y el café (digamos que sí), al seleccionar los alimentos que serán maridados con el café se deben buscar algunos que complementen alguna de estas características organolépticas. Además de esto, deben observarse las notas de sabores predominantes en el café maridado para resaltarla. En ese mismo tipo de ejercicios, a veces resulta útil utilizar la oposición completa para mostrar lo “agradable” de la complementariedad o bien combinar dos cosas iguales para mostrar cómo en lugar de resaltarse lo que hacen es opacar todas las otras características del alimento y del café. Un ejemplo de esto último es combinar un café con notas muy dulces con un brownie muy azucarado.

Por ejemplo: un café con notas de chocolate, mucho cuerpo, postgusto largo y alto nivel de dulzura, podía maridarse con un chocolate amargo, de postgusto corto y ligero en cuerpo y untuosidad.

Pequeño ejercicio para los motivados:

¿Con qué tipo de chocolate maridarías un café con notas de avellana, acidez pronunciada, mucho cuerpo, postgusto largo?

Cafe y Coral
¿Café con especias? (en este caso orégano) Hay quienes se atreven a tomarlo con mantequilla.

Del amor por espresso parte 1

Para mí, un buen espresso después de comida no tiene precio. Prefiero el café de filtro para por la mañana y para soñar, pero un buen espresso para cuando el día se complica y hay que hacer planes.

Como consumidor, el café de espresso es especial: la belleza visual de la crema, el color de la extracción y la intensidad del sabor. Todas esas cosas lindas producidas en muy poco tiempo. Como barista, el espresso es un reto infinito. Todos los días se puede ajustar algo para lograr un mejor espresso y una extracción perfecta. Como catador, el espresso agrega notas de la extracción y resalta los sabores que el café ya tenía.

Hacer un buen espresso en casa no es muy fácil porque se depende mucho de la máquina. Aunque se tenga buen café y buena mano, si la máquina no cumple con los requisitos de presión y potencia, el resultado será muy pobre. De igual modo, las máquinas para espresso pueden ser costosas y requieren mantenimiento. En fin, el espresso es un un arte/ciencia que requiere de una pasión particular.

Mi espresso de esta tarde y la lista de tareas que no se acaba
Mi espresso de esta tarde y la lista de tareas que no se acaba

 

En las próximas entradas sobre espresso trataré de cubrir los puntos clave para que, aunque algunos no se motiven a intentarlo, puedan identificar una buena extracción cuando vayan a un café.

Voy a terminar el día de hoy dejándo un poco de lectura sobre el espresso y diciendo como avance que un espresso no siempre tiene que ser muy amargo, debe ser extraído entre 20 y 30 segundos y… debe tener su propia crema de café (sin agregar leche). Les dejo la tarea de comenzar a contar el tiempo de extracción de los espressos que les sirvan y a pensar si sienten alguna diferencia entre un espresso y otro.